PRÓLOGO DE IRIS M. ZAVALA
Unas palabras preliminares sobre este libro que conmemora el centenario de Mijail m. Bajtin (1895-1975) celebrado en 1995. El Bajtin apócrifo será el primer texto que se publique en una lengua occidental sobre el importante problema de los libros en discusión de Bajtin (el libro sobre Freud, el libro sobre el marxismo y el lenguaje, y el libro sobre el formalismo), publicados en la década de 1920. Estos textos —llamados deuterocanónicos— permiten evaluar la teoría y la filosofía bajtinianas desde una perspectiva de actualidad, intentando considerar el conflicto, si bien las perplejidades permanecen, y los argumentos no parecen borrarlas ni transformarlas. Parecería que en su centenario el material cIará cuerpo a un conocimiento más elaborado de la figura del Otro en su propio discurso, esa doble procedencia y doble secuencia de experiencias que la palabra referida descubierta con la firma autobiográfica de Voloshinov hace accesible. Con el signo autógrafo de Medvedev explora todo el universo ideológico y valorativo que enuncia precisamente sus conceptos más originales. Cada uno de los textos en discusión constituye más bien una toma de posición que no concierne tan sóIo a los contenidos de sentido, sino a un nuevo planteamiento sobre la responsabilidad.
Como punto de partida teórico, hemos dividido el libro en dos partes: la primera recoge la voz de Bajtin (y sus apócrifos) en Rusia. La entrevista de Sergei G. Bocharov (albacea de Bajtin, y uno de sus más importantes estudiosos [ha publicado buena parte de sus libros y artículos póstumos]), al recordar muchas de sus conversaciones con el teórico ruso, revela importantísimos datos sobre su pensamiento, su trayectoria y sus «apócrifos». Este escrito —«En tomo a una conversación», que sólo se ha publicado en ruso (1993), y se traduce aquí por primera vez a una lengua occidental (gracias a Tatiana Bubnova)—, nos induce a proponer que es necesario mantener la doble identidad de los textos: o empleando corchetes, o barra, o paréntesis, pero que no es posible borrar el suplemento a que remiten ambos firmantes.
La entrevista de Zbiquiew Podgorzec —«Sobre la polifonía en las novelas de Dostoievski»—, realizada en Klinaovsk, cerca de Moscú en 1974, poco antes de morir (que traducimos del italiano), nos aclara aspectos sobre la dialogía y la monología que nos obligarán a alejamos de un maniqueísmo simple. En el curso de la conversación, Bajtin muestra el desarrollo de sus ideas acerca de la dialogía, de Dostoievski, del Gran Tiempo de la «resurrección de la palabra», y vuelve siempre sobre el tema del espíritu de la ética y del papel que nos corresponde a cada uno de nosotros como individuos. El lector avanza siguiendo los caminos de la dialogía, que Bajtin hace llegar hasta Camus, en especial La peste y El mito de Sísifo. La novela polifónica pertenece al futuro, pero «el futuro no cancelará ni anulará el pasado». Confirma que Dostoievski fue el primero en comprender el mundo moderno, en entender que la verdad no está en una sola cabeza, y que ésta es un «diálogo infinito». El lector interesado ha de encontrar sutiles precisiones sobre la dialogía y la monología que ayudarán a aclarar terrenos oscurecidos por la crítica.
El artículo de Tatiana Bubnova (traductora y estudiosa de Bajtin) —«Bajtin en la encrucijada dialógica (datos y comentarlos para contribuir a la confusión general»— presenta un informado desarrollo para establecer una cronología bajtiniana, al mismo tiempo que rectifica muchos errores de información que circulan entre los estudiosos. Da la ocasión para introducir cuestiones actuales sobre el diálogo, la ética, asentando sus observaciones en la certeza de que Bajtin parte de una teleología, como esfuerzo incesante hacia el ideal de responsabilidad moral que nos obliga a negar cualquier inclinación propia que atente contra la dignidad humana. Escrito con cierta ironía, el texto nos aclara d dima intelectual de la Rusia de Bajtin, al mismo tiempo que aporta hechos significativos sobre su filosofía en el contexto del pensamiento filosófico y religioso ruso, y datos no menos importantes sobre su proceso. No cabe duda de que este trabajo es fundamental como diálogo entre la recepción de Bajtin en Rusia y en Occidente (si bien Bubnova remite sobre todo a la difusión de Bajtin en los Estados Unidos).
La segunda parte, centrada en los apócrifos, se inicia con un estudio de Iris M. Zavála Bajtin y sus apócrifos o en El-Nombre-del-Padre»— que constituye una acentuación muy arriesgada para ligar los apócrifos bajtinianos con la modernidad, a la vez que con el descubrimiento del teórico ruso del discurso referido. A pesar de la no-identidad de estos textos, se presentan y se afirman a la vez como una especie de identidad personal, enmarcada entre su primera y su última palabra. La idea de «texto único» (que ya Zavala ha desarrollado en otros trabajos) adquiere aquí otro sesgo, al intentar establecer la política del nombre propio en los textos disputados. Lo que sí deja claro, una vez más, es la relación conceptual y de intereses teóricos entre los deuterocanónicos y la obra firmada por el propio Bajtin.
Amalla Rodríguez Monroy (que acaba de prologar el libro sobre el formalismo para Alianza, y ha trabajado otros aspectos bajtinianos en relación con la teoría de la traducción, y la teoría literaria), desarrolla una lectura crítica post-psicoanalítica de los libros de Bajtin firmados por Medvedev y Voloshinov, a la vez que encuadra a Bajtin en el marco del postestructuralismo, y analiza su actitud pre-psicoanalítica en lo que respecta al inconsciente. El provocador texto, «Bajtin y el deseo del Otro: lenguaje, cultura y el espacio de la ética» hace un replanteamiento de Bajtin/Medvedev/Voloshinov y los más importantes conceptos (ideología, signo, arte, ética) que contrasta con las elaboraciones postfreudianas posteriores. Nos introduce una cuestión actual: la estrecha relación entre la teoría del sujeto y una teoría del signo, que ella elabora mostrando las convergencias y diferencias entre Bajtin, Freud y Lacan, al mismo tiempo que, sin desconocer los aciertos bajtinianos, señala las inconveniencias de una teoría que excluya la heterotopía, el terreno desordenado de lo Otro. Están en juego tres posiciones éticas, y a la vez, tres nociones diferentes de sujeto y de signo, Jo que le permite a Rodríguez Monroy desarrollar una argumentación que nos induce leer a Bajtin de manera crítica, en su encubrimiento mismo.
En conjunto, este libro tiene interés interdisciplinar, al mismo tiempo que proporciona valiosas sugerencias para la lectura de Bajtin. Se trata de una serie de intervenciones te6ricas que se alumbran unas a otras, al situarse en distintos horizontes contextuales. La formulación final sería, entonces, aquella de Apocalypse now, la renombrada película de Coppola, que si no hay puro gasto ni pérdida, en el ajuste final todo sentido recibirá su propio lugar.


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